Wa aatun nisaaa`a sadu qaatihinna nihlah; fa in tibna lakum `an shai`im minhu nafsan fakuloohu hanee`am mareee`aa
📖 Traducción (En Español)
📖 En Español
Dad a las mujeres la dote correspondiente de buen grado, pero si renuncian voluntariamente a parte de ella en vuestro favor, disfrutadlo con provecho.
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🌐 Français
Et donnez aux épouses leur mahr, de bonne grâce. Si de bon gré, elles vous en abandonnent quelque chose, disposez-en alors à votre aise et de bon cœur.
Dad a las mujeres la dote correspondiente de buen grado, pero si renuncian voluntariamente a parte de ella en vuestro favor, disfrutadlo con provecho.
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Traducción — Tafsir
Significados de las palabras:
Saduqatihinna: sus dotes o mahr (la dote que se entrega a la mujer como derecho exclusivo).
Nihlah: una dádiva obligatoria, entregada de buen grado y como un deber establecido.
Tibna lakum 'an shay'in minhu nafsan: si ellas, con plena voluntad y sin presión alguna, renuncian voluntariamente a una parte de esa dote a favor del esposo.
Hani'an mari'an: lícito, puro, sin reproche ni culpa, que no produce pesar ni remordimiento.
Interpretación de la aleya:
Al-lah ordena a los esposos entregar a las mujeres sus dotes completas como un derecho obligatorio y un regalo generoso, no como un préstamo o un pago condicionado. La dote es una propiedad exclusiva de la mujer, y el esposo no tiene derecho a tomarla sin su consentimiento. Sin embargo, si la mujer, por su propia voluntad y con total libertad, decide renunciar a una parte de su dote o a toda ella a favor de su esposo, entonces él puede aceptarla y usarla sin ningún problema, pues es un bien que le ha sido ofrecido con sinceridad y satisfacción. La aleya enfatiza que esta renuncia debe nacer del corazón, sin coerción ni engaño, y que el esposo debe recibirla con gratitud, pues es un acto de generosidad que fortalece los lazos de afecto y confianza entre ambos.
Beneficios y enseñanzas extraídas:
La dote es un derecho exclusivo de la mujer, y el esposo debe entregarla con generosidad y sin demora, reconociendo su valor simbólico y material.
El Islam protege la dignidad económica de la mujer, garantizándole una propiedad propia que nadie puede arrebatarle.
La generosidad y la buena voluntad en el matrimonio son valores fundamentales; cuando la mujer renuncia a algo, debe ser por su libre elección, y el esposo debe corresponder con aprecio.
Esta enseñanza fomenta la armonía conyugal, pues elimina la codicia y promueve la confianza mutua, recordando que el amor y el respeto son la base de una vida en común bendecida.
El Islam establece que lo lícito y puro es aquello que se obtiene con consentimiento y transparencia, alejando a los creyentes de cualquier forma de injusticia o abuso.
Dad a los huérfanos los bienes que sean suyos y no pongáis lo malo en lugar de lo bueno.No os aprovechéis de sus bienes juntándolos a los vuestros, porque eso sería una grave injusticia.
Y si teméis no ser justos con los huérfanos... Casaos entonces, de entre las mujeres que sean buenas para vosotros, con dos, tres o cuatro; pero si os teméis no ser equitativos... entonces con una sóla o las que posea vuestra diestra.Esto se acerca más a que no os apartéis de la equidad.
No deis a los incapaces la riqueza que Allah ha dispuesto para vuestro mantenimiento. Alimentadlos con ella, vestidlos y habladles con palabras convenientes.
Examinad a los huérfanos y cuando hayan alcanzado la edad del matrimonio, si encontráis en ellos sensatez y rectitud, entregadles sus bienes. No los malgastéis incurriendo en delito y adelantándoos a que se hagan mayores.Él que sea rico que se abstenga de ellos, y el pobre que gaste según lo reconocido.Y cuando les entreguéis sus bienes, pedidles que lo testifiquen.Allah basta para tomar cuenta (de las acciones).
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