Traducción — Tafsir
Significados de las palabras:
- Manāzil (مَنَازِلَ): Posiciones o estaciones determinadas por las que el sol y la luna transitan en sus órbitas.
- Al-‘Urjūn (الْعُرْجُونِ): El racimo de dátiles que cuelga de la palmera, específicamente su tallo curvado y delgado.
- Al-Qadīm (الْقَدِيمِ): Lo antiguo, viejo o seco; aquí se refiere al racimo que ha envejecido y se ha vuelto seco, delgado y amarillento.
Interpretación de la aleya:
Dios Altísimo continúa presentando evidencias de Su poder y sabiduría en la creación del universo. En esta aleya, Él nos llama la atención sobre la luna, a la cual ha sometido a un sistema preciso y ordenado: le ha decretado estaciones y fases determinadas que recorre cada noche. Así, la luna comienza su ciclo como un hilo de luz muy delgado, luego va creciendo gradualmente hasta convertirse en una luna llena y radiante, para después comenzar a menguar poco a poco, volviendo a su estado inicial de delgadez y pequeñez, hasta que finalmente se asemeja al tallo seco y curvado de un racimo de dátiles antiguo: delgado, encorvado y amarillento por el paso del tiempo. Este cambio constante y regular no es producto del azar, sino que obedece a un decreto divino perfecto que ha establecido estas fases para que los seres humanos puedan calcular los meses, los años y las estaciones, y así organizar sus vidas y sus asuntos.
Beneficios y enseñanzas extraídas:
- La grandeza del Creador: Esta aleya nos invita a contemplar la perfección del sistema cósmico. La regularidad de las fases lunares es una prueba contundente de que existe un Creador sabio que ha ordenado todo con precisión absoluta, y que nada en este universo ocurre por casualidad.
- La misericordia divina en la creación: Dios no solo creó la luna, sino que le asignó fases que benefician directamente a la humanidad, permitiéndonos calcular el tiempo y conocer las fechas de nuestros actos de adoración, como el ayuno del mes de Ramadán y la peregrinación. Esto nos muestra cuán misericordioso y cuidadoso es Dios con Sus siervos.
- La lección de la humildad: Así como la luna, que brilla con esplendor en su plenitud, termina volviéndose débil y delgada, el ser humano debe recordar que todo poder y belleza en esta vida son temporales. Esta imagen nos invita a no enorgullecernos de nuestros logros y a recordar que toda gloria pertenece solo a Dios.
- La renovación constante: El ciclo de la luna nos enseña que la vida está llena de cambios y renovaciones. Así como la luna renace cada mes, el creyente debe renovar constantemente su fe, su arrepentimiento y su relación con Dios, sin caer en la desesperanza ni en el estancamiento espiritual.
- La belleza de la creación como señal de Dios: La descripción poética de la luna comparándola con el racimo de dátiles seco nos muestra que el Corán no solo transmite conocimientos, sino que también despierta en nosotros el asombro y la admiración por la belleza del universo, acercándonos al amor de nuestro Creador.
📜 Versículo 37-41 — Ya-Sin
Traducción — Ya-Sin 39
Sura Ya-Sin Versículo 39 - Leer, Escuchar, Traducción, Español : Y a la luna le hemos fijado casas, hasta que…Sura Versículo 39/83 — Ya-Sin يس (Mecana). Leer Escuchar Traducción (Español). Escuchar: Ya-Sin Escuchar, Ya-Sin Traducción, Ya-Sin mp3, Ya-Sin pdf. Versículo 37–41. En Español: Français.
Sagrado Corán
Tuesday, August 18, 2026
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